jueves, 6 de mayo de 2010

Sencillez y humildad

Santos Inzaurralde es un escritor minuano que es uno de los orgullos de Minas. Este año le otorgaron un premio por la fundación del recital Minas y Abril hace 25 años atrás. Sus palabras hasta el día de hoy se recitan en todas las escuelas de la ciudad.

“Minuano donde tú vayas
no te canses de decir,
que si Dios baja a la tierra,
por el altar de la sierra
baja en Minas y en abril.”

Esas palabras son la forma de Santos Inzaurralde para describir Minas. Es un hombre que toda su vida ha escrito poemas de su ciudad natal. Sin embargo, ha canalizado su amor por su ciudad en otros aspectos de su vida. No sólo es escrito sino que también fue diputado blanco por el departamento de Lavalleja en el año 63. También fue representante del departamento en diversos congresos. Estuvo trabajando en la Casa de la Cultura de Minas como director de cultura. Hoy en día tiene 85 años y sigue escribiendo a su ciudad y participando del recital Minas y Abril que él mismo fundó con su amigo, y compañero de recitales, Santiago Chalar.

Para Santos escribir no tiene secretos, sólo hay que mirar realmente. Es un hombre que destaca la importancia de mirar y expresar lo visto con sencillez. “Leyendo uno de los clásicos españoles que decía que lo importante en la poesía es escribir hondo, sencillo y entendible.” Lo sencillo, según él, permite que las palabras se graben en la mente de las personas y que al escucharlo o leerlo no tengan problema en imaginarlo.

La casa de Santos está llena de recuerdos de sus amistades. “Es el único vivo de esa generación de amigos” expresó su hija, María Gloria Inzaurralde. Tiene trofeos, fotos de la época, y regalos que le hacían cuando recorría el país. Es un hombre al que no se le nota la edad, habla con firmeza y vitalidad. Tiene una memoria increíble, se acuerda de todos sus poemas y además de todos los detalles de su vida. Su caminar es un poco inestable pero es la única señal del paso del tiempo en él.

Sus primeros intentos de escritura fue cuando estaba en el liceo. Comenzó a borronear algunas cosas y se las mostraba a sus compañeras de clase. Al ver que aquellos escritos tenían una buena aceptación empezó a tomárselo más enserio. Sin embargo, se dedicó en serio a la escritura cuando llegó a Minas el doctor y cantante Santiago Chalar. El Doctor Paravis, era como le decían a Chalar, fue a Minar para hacerse cargo de la clínica de traumatología de la intendencia. La amistad que formaron Santos y Chalar fue no sólo la más importante en la carrera de Santos sino también en su vida personal.


Con Santiago recorrieron el Uruguay y otros países como Brasil, Argentina, Paraguay, Chile. Los viajes de Santos no fueron sólo por su música sino también gracias a su carrera política y en algunas ocasiones periodística. Su hija cuenta que una ocasión lo mandaron a Argentina a entrevista a Eva y Domingo Perón, en ese tiempo presidente de Argentina. En ese año la esposa de Santos estaba embarazada de su hija María Gloria, entonces Eva le obsequió una colección de libros de cuentos. Los cuentos eran sobre niños pobres o huérfanos con padres sindicalistas. María Gloria se ríe porque según ella no había un regalo que le recordara más a Eva Perón que ese. María Gloria se enteró de esto por unas cartas que encontró que eran de su madre. Al principio no sabía de dónde habían salido esos libros. Al parecer Santos no es muy comunicativo con sus hijos y las anécdotas de sus viajes las reserva sólo a los amigos y a los periodistas.
Santos como padre siempre se preocupó de que sus hijos experimentaran la naturaleza y libertad que el sentía de Minas. Los llevaba a pescar, a cazar y a pasear todos los fin de semanas que tenía libre. Según cuenta su hija, les abría las puertas del auto y ellos corrían al pasto. Santos los esperaba junto a su mujer en el auto. “Algunas veces nos hacía acostar en el pasto y respirar honda para sentir el perfume que tenía” recordaba María Gloria. Ella cuenta que entre más sucios volvían al auto más contento quedaba él porque esa era la forma de conocer Minas. Para Santos lo más importante es la libertad y eso era lo que le transmitía a sus hijos.

Cuando fue diputado se dedicaba a pasear por la campaña para ver como era la realidad de los campesinos. “Muchas veces para comparar precios de cosechas tenía que ir a los lugares dónde se cosechaba para luego comparar en las distribuidoras” explicaba él. Según él lo que más le gustó de esa experiencia es lo que aprendió de los paisanos: “sencillez y humildad”; es lo que más valora en una persona.

Para Santos fue un verdadero honor trabajar 10 años en la Casa de la Cultura. Eso implicaba tratar de poner a disposición todo a todos, ya sea la biblioteca como el museo. Cuenta Gabriela Rodriguez, limpiadora de la Casa de la Cultura, que Santos vivía corrigiendo los cuadros torcidos. Cada vez que el aparecía por los pasillos, ella y sus colegas susurraban “que cuadro estará torcido”. Santos se encargaba de que los que estaban a cargo del museo tengan la información básica para poder atender el público. A su vez, tenía gente de confianza en la biblioteca. Iba a las clases de ballet para estar al tanto de todas las actividades que se llevaban a cabo. Incluso “retaba” a la profesora Beatriz Juani “Nina” porque era muy exigente con sus alumnas.

Por otro lado, uno de sus mayores logros fue la idea de Minas y Abril. Es un festival que transcurre en dos días en la ciudad de Minas. La fundación de este festival surgió porque luego de escrita la poesía hicieron una gira por todo el Uruguay para tomar el pulso. Estaban, Santos y Santiago, en la Laguna de los Cuervos y se iba hacer una jineteada y comenzó a llover muchísimo. Cuando se refugiaron a Santos se le ocurrió hacer un festival con el nombre de la poesía. Ese festival tendría jineteadas, poesía, grupos de música y otras actividades que reflejaran el Floklore del país. Chalar no sólo aceptó la idea sino que también propuso volcar la plata recaudada al hospital en el que él trabajaba. “Todos los años voy a Minas y Abril y me enorgullezco de la plata que se junta” dijo Santos.

Santos Inzaurralde es un hombre que está totalmente conforme con su vida. Pudo desarrollar todas sus metas y al mismo tiempo darle algo a la ciudad que lo crió. Sus regalos a la ciudad de Minas (las poesías, el cuidado de su museo, un festival muy importante) la han marcado. Él sabe la importancia que tiene pero para él “todo eso hay que valorarlo sin envanecerse. Lo peor q le puede pasarle a un hombre en la vida es envanecerse”

1 comentario:

  1. Algunas sugerencias…

    Tono:
    Me gustó que trataras al perfilado desde el punto de vista de lo que ha significado para su ciudad natal. Es una perspectiva original y pintoresca.
    Ahora, ojo con las valoraciones personales.

    Narrativa:
    Tenés, más que nada, algunos problemas de puntuación. Algunas comas que faltan y otras que sobran. Tendés, además, a las frases largas. Te recomendaría capaz acortarlas un poco, o hacer dos oraciones donde tenés una. Así es más fácil no equivocarse.
    Otra cosita es la repetición. En algunos pasajes usas innecesariamente las mismas palabras.
    Cuidado con la concordancia verbal.
    Y, por último, ojo con el tipeo.

    Título: Es super genérico. Al no tener bajada ni antetítulo, podés estar hablando de cualquier cosa. Creo que hay material que destaca más su singularidad.

    Comienzo:
    No sé si es porque se trata de la versión online, pero no me doy mucha cuenta de si tenés o no bajada y, por consiguiente, de cuál es el primer párrafo. Me gustó que usaras las letras de su poesía en el principio, pero creo que se hubieran lucido aún más en el arranque.

    Estructura:
    Le falta conexión entre algunos párrafos. Entiendo que el tema que hila al perfil es Minas, pero en algunos casos el salto de un párrafo a otro es muy abrupto.

    Final:
    Me gusta que termines con una cita. Y también que hayas logrado conectar la idea de lo que le dejó a su ciudad con lo que lo caracteriza a él: Sencillez y humildad. (Pero no lo pongas en el título, je.)

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